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lunes, 21 de marzo de 2022

Historias de la Transpirenaica: El desenlace. En moto por los Pirineos

 

Hola, Amig@s Mías.

¿¿Qué tal todo??

¿Cómo os va la vida?

Hoy, casi 6 meses después de terminarla y de cascaros 5 post por medio desde la última entrada relacionada con el tema, me he puesto a escribir el último capítulo de la Transpirenaica 2021.

¡Aaaaaaaleluya!

El Pirineo Navarro y Vasco.

Aunque va a ser un posta largo, me vais a permitir que le dedique este post a

Antonio Sueiras (Sueiras Biker Custom) que nos ha dejado hace unos días:

La verdad es que pese a no vivir muy lejos, nunca nos llegamos a conocernos personalmente.

En cambio sí hablamos bastante por privado, ya que era un asiduo lector y participante del blog.

Antonio y yo somos el claro ejemplo de que dos personas con ideales bastante diferentes en según qué cosas, pueden entenderse y tener una buena relación cuando hacen primar lo que les une a lo que les separa: En este caso, una pasión que son las motos y el que a ambos un guardarraíl nos dejó marcados de por vida, con todo lo que ello implica.

Siento Muchísimo que te hayas ido. Más aún sin tener el placer de conocerte en persona.

                      Un cachito de ti, se quedará en este blog para Siempre. Va por ti, Amigo


 Antes de nada, os voy a dejar aquí los enlaces de todos los post para que, quien no haya seguido la historia, los pueda tener todos juntos y no se nos pierda.

Historias de la Transpirenaica:Intro

 El Pirineo Catalán

El Cañón del Añisclo

Andorra 

 Castillo de Loarre y  el Monasterio de San Juan de la Peña. 

El Pirineo Aragonés

El Lac d´Estaing

El Pirineo Aragonés. Parte Francesa: El Tourmalet y Cía

Ponerse cómod@s, ¡¡que empezamos!!

Col D´Ichére


Recuerdo que ese día me costó ponerme en marcha, pese a que tenía que llegar sí o sí a Irún. Allí me esperaban Salva y Carlos, los amigos del V-Strom Euskadi:

Había dormido como un tronco en un hotel ya conocido de otras veces, tras llegar ya de noche, reventado y cansado. Allí conocí a un matrimonio muy majo. Con él, mecánico ingeniero de profesión / motero de devoción, mantuve un par de entretenidas charlas durante sobrecena y el desayuno. Por la mañana, me ayudó a desatascar el contacto de la moto que se había quedado trabado. Lo de que lla llave de contacto sirva también para las maletas, puede llegar a ser una auténtica mierda.

Tras las obligadas fotos en una Canfranc en obras y encaminada a ser un lujoso hotel, bajé el Puerto de Somport, regado de “gravillons” de los coj… camino del puerto del Col D´Ichére.

Es un puerto lento de carretera muy estrecha entre campiña. Es bonito sin más como toda aquella zona y está bastante frecuentado por ciclistas.

D441/D442/D341- Col de Houratate- Col de Buesou- Col de Labays.


Si vais por la zona con un poco de tiempo, os recomiendo esta variante que os llevará también a La Pierre de Saint Martin, pero por una carretera más rollo aventura. Es asfalto pero carretera terciaria y tampoco sé exactamente como está. Solamente  llegué hasta aquí

La Pierre de Saint Martin

Por falta de tiempo me tuve que dar media vuelta cuando me encontré el anterior tramo (aún me estoy arrepintiendo hoy) y subir a La Pierre de Saint Martin por la vía “rápida”. Carretera perfecta, unas horquillas estupendas que se van inclinando a medida que asciendes.

Un lugar precioso a rabiar. Lástima que estuviese petado de gente, hasta el punto de no tener donde parar. Pero el sitio es increíble a la par que altamente recomendable.

La bajada por el Valle del Roncal es simplemente espectacular con su curva de 360º a la altura del centro de esquí, y las curvas del Mirador de Larra. Zona abierta y ventosa, pero por la que rodar es un placer para los sentidos.

Puerto de Larrau (Me ha Encantado)


Es de los puertos que más huella me han dejado en este viaje:

Con una altitud de 1585m, una pendiente media de más del 10% y rampas que superan el 15%; para los ciclistas es uno de los colosos de los pirineos. Y no es para menos, porque ya cansa hacerlo en moto, sobre todo si vas cargado o pretendes aumentar el ritmo.

Le tenía ganas: 

En 2014 no había tiempo, en 2017 me colé y me lo salté. En 2018 durante una corta escapada a Navarra, hice casi todos menos ese: una porque tenía que dar mucha vuelta, y dos porque… me acojoné al ver el trazado que habría de subir por la parte francesa.

Al llegar a Isaba La Pierre San Martin, has de estar muy atent@ para encontrar a la derecha el cruce donde tomar la NA-140. Tras coronar el Portillo de Lazar, hay que tomar a la derecha la NA-2011 que te dejará en la cima del puerto para tomar la D26 francesa. 

Paisaje frondoso mientras la altitud lo permite en un trazado que sube y baja hasta que llegado un punto comienza a catapultarte sin descanso hacia el cielo, la montaña se despeja totalmente de árboles al tiempo que delante de ti casi prácticamente puedes ver el trazado que te llevará a la cima. 

 

Impresionante. Impresionante.

Aunque no me pareció especialmente difícil, alguna de las curvas son cerradas y con fuerte pendiente. El ser tan despejado y con este tipo de curvas hace que, si alturas no son lo tuyo, sea un puerto peliagudo.

Una vez llegas a la cima, el paisaje lo compensa todo si lo disfrutas durante un espléndido día de sol como el que me tocó a mí. Dejas tu moto en el parking, sacas la merienda y a gozar. Creo que las fotos lo dicen todo.

La D26 francesa no está mal, pero sí un poco estropeada: es algo más estrecha que su homónima española. Igual de empinada, pero más cansada al tener bastantes más curvas; sobre todo en el último tercio entre el Col d´Erroymendi y Larrau. Con la moto cargada, unos cuantos kilómetros ya encima (y los que quedaban) la bajada parecía no tener fin.


Aún me estoy acordando de aquel tramanco de caballo y de la furgoneta que me lo entretuvo mientras los esquivaba a ambos. Eso sí, las primeras curvas me las fastidio por lentora.

D19 – D301 – D 428 – D128

Mi idea aquí era ir totalmente paralelo a la frontera, por parte francesa de Irati. Si investigáis un poco con el Google, fliparéis con los paisajes. Carreteras estrechas por la cima de la montaña.

Impresionante de Verdad

Por eso digo lo de viajar con un poco de margen, ya que os da tiempo a ir por estos sitios.

Cuando llegué a Larrau y comí allí, sería sobre la una del mediodía, con un montón de kilómetros para llegar a Irún y al día siguiente Irún- Coruña. Inviable.

Puerto de Ibañeta = Camino de Santiago


Saint- Jean - Pied- de- Port y Roncesvalles son sinónimo de Camino de Santiago, ya que en la localidad francesa es donde comienza el Camino Francés, aunque mucha gente lo inicia ya en Roncesvalles (España) en parte para librarse del estupendo calentón de primer día que supone hacerse así “para calentar” el Puerto de Ibañeta  bien sea por carretera o senderos.

Esto hace también que hay que tener mucha suerte para hacerse este puerto con poco tráfico, de manera fluida y sin cagarse en la madre que parió a un atasco. Lo de menos son los peregrinos (principalmente en bicicleta) que con precaución adelantas fácil. Lo peor son grandes trailers cargados, camiones, coches, turistas, etc. 


Si no has ido nunca,  tanto Saint- Jean - Pied- de- Port como Roncesvalles son dos lugares chulos a visitar, aunque carillos por su rollo turístico. Llenos de contrastes, el primero en el valle resulta frenético lleno de gente, turistas, coches, motos… gran parte del tiempo.

Roncesvalles sin embargo resulta ya más calmado y apacible. Con ese aire de montaña que hace parecer que el tiempo se ralentiza.


Sorogain


Durante aquella primera incursión en Pirineos de 2014 camino del GP de Motorland, a mi señora y a mí nos pegó un poco por la “aventura”:

Nos compramos un par de sacos de dormir de verano que metimos junto a la ropa de senderismo que siempre llevábamos en la maleta; en aquellos días gloriosos en que para conseguir que me acompañase de viaje, había que hacer algún día de parada entre medias para cascarnos  para una buena caminata por montaña o viendo alguna ciudad.

Buscando algún sitio chulo para dormir en medio de la montaña, oteando en uno de esos buscadores de hoteles nos encontramos con el Albergue de Sorogain.  Cerca de Roncesvalles, nos cuadraba perfecto para una ruta de medio día en moto desde el precioso y pijíisimo San Juan de Luz en la costa francesa, ver Saint- Jean - Pied- de- Port, Roncesvalles y a patear toda la tarde.

Aunque no sé si sigue abierto el albergue, os recomiendo pegaros una vuelta por la zona si os coincide de paso y bajar desde allí a Saint- Jean - Pied- de- Port, sin tráfico, carretera estrecha y unas vistas..

Selva de Irati: Bonito no. Lo siguiente. 

Localización

Para situarnos, viene a ser el área que abaraca entre Larrau y Roncesvalles. Una zona con una naturaleza exhuberante, llena de carreteras y caminos para perderse en la montaña. Verde, frondosa, apacible... La verdad es que toda la gente que conozco que ha parado por allí., ha quedado prendada. 

Yo no he sido menos aunque como siempre no he estado todo el tiempo que querría.

Vale mucho la pena visitar la Fábrica de Armas abandonada de Orbaizeta, y perderse con calma explorando por sus preciosas carreteras de segundo y tercer orden. 

Si os gusta el senderismo, yo creo que os podríais quedar a vivir allí jeje

Simplemente ¡¡¡Espectacular!!!

 


Saint- Jean - Pied- de- Port

 

Todo por y para el turismo, es un lugar que puede ser apacible y agradable, como tedioso y agobiante en función de la densidad de gente y turistas que te encuentres. La verdad es que no está mal. La primera vez que fui, nos dimos un paseo para poder verlo con calma, y tiene partes chulas. Pero ya está. Además es bastante caro en general tanto para dormir como para comer.

Como ya he dicho, aquí comienza realmente el Camino Francés de Santiago, con lo cual ya está todo dicho.

Alto de Mezquiriz - Alto de Erro

La N-135 que sube de Pamplona. Curvas y curvas en un tobogán  que sube y baja por la montaña. Carretera preciosa, con un asfalto magnífico, alguna que otra curva traicionera; pero también tráfico y peregrinos. Precioso pero complicado.

Alto de Izpegi

Otro de los clásicos de la Transpirenaica por esta zona, hay un restaurante con vistas en la cima, que se debe comer bien porque estaba hasta los topes, ya por la tarde. No había ni donde echarse una foto.

Desde Jean - Pied- de- Port, la carretera es muy bonita y más retorcida de lo que parece; estrecha y con unas cuantas curvas ciegas. El paisaje es mucho más abierto que subir a Roncesvalles pero igual de verde. Me ha gustado muchísimo pese a ir ya con el tiempo justo y el piñón muy fijo. Aun así, mi ritmo da para ver el paisaje.

La parte española es igual de bonita, pero más lenta y sinuosa.  Muchas curvas de herradura en las que se puede disfrutar, pero despacio.  Paisaje quizás más frondoso y menos escarpado que en la francesa. Pero verdes y alegres en una tarde de sol de las que vale la pena rodar.

Puerto de Otsondo


En la N-121-B, lo pillas al dejar la NA-2600 que viene de Izpegi. Tiene tráfico porque la carretera va a la frontera, es divertiiiido a más no poder. Me lo pasé de lujo pese a ir ya un poco cansado. A su izquierda, el famoso VALLE DEL BATZAN.

Es también una zona de cuevas, ya que por aquí también están las famosas Cuevas de Urdax, Zugarramurdi  (las de las brujas) y Sare.

Puerto de Lizarrieta


Un sitio que me recomendaron los amigos vascos, y que realmente mola un huevo. Llegar allí es otro cantar porque en Dantxarinea en la frontera, aquello es un lío de tráfico, rotondas, carreteras mal señalizadas, calles adoquinadas… Como decimos aquí en Galicia, Unha Merda. Además en las fronteras el gps suele volverse loco. Perdí como media hora aquí.

Antes de llegar a Sare, giras a la izquierda por una carretera muy estrecha y frondosa. Oscura ya por aquellos momentos. No es una carretera para prisas, aunque tampoco te lo permite. Y si te embalas, corres el riesgo de encontrarte con un señorín con un todocamino casi tan grande como la carretera, o con un megatractor más ancho que la misma.

Queda claro que es una zona ganadera, y que tras esos “Encuentros en la tercera fase” iba rezando encada curva porque no hubiese más.

Arriba es justo la frontera. Allí hay un par de bares, un mirador bastante chulo y poco más; pero es agradable. De esos donde mola despertarse por la mañana con la tranquilidad y el aire puro del campo.

La bajada es Preciosa: Una sucesión de curvas en un tramo de carretera de asfalto perfecto, un poco más ancha que lo anterior, en un entorno que sigue frondoso pero donde los árboles dejan pasar más luz. Súper cuidado al atravesar en parte un área recreativa. Divertido y bonito.

El Faro de Higuer 


Dependiendo de si vas o vienes, este puede ser el inicio o el fin de tu ruta:

Si no hay mucha gente puedes darte un paseo tranquilo y un homenaje de vistas: Irún. San Juan de Luz, o seguir con la moto por el Monte Jaizkibel, visitar el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe situado en el Monte Olearso, hasta Lezo.

De las dos veces que he estado, la  primera llegué lloviendo a mares, me tomé mi tiempo para comer en un pequeño restaurante justo al lado del faro, y al terminar me fui en busca de unas fotos chulas, para comenzar ya tarde la ruta.

La segunda fue este pasado Septiembre. Llegué terminando la ruta para dar por conseguida mi segunda transpirenaica. Esta vez fue más especial si cabe por la compañía en un recibimiento que no me merezco. No soy nadie más que un tipo vehemente y cabezón al que le encanta rodar en moto. Ser libre de verdad.

Tendré que volver una tercera. Así con la excusa de visitar el famoso monte, tendré la excusa perfecta para visitar a algún buen amigo. Allí nunca faltan.

Salva y Carlos


Salva y Carlos son dos miembros del VStrom Euskadi. Un grupo de moteros vascos y navarros (que no se me cabree nadie) que son la rehostia de buena gente.

A Salva lo conozco desde los tiempos de La Jessy (mi V-Strom 650) con la que volví a rodar en moto y con la que hice mi primera Trasnpirenaica completa. Ya de aquella nos seguíamos en redes y se ofreció a quedar conmigo. Pero no hubo forma.

Cuando esta vez lo conseguimos, nos abrazamos como dos buenos amigos que llevan tiempo sin verse. Moló un huevo.

Carlos es de Irún, también tenía una V-Strom y casualidades de la vida es hermano de Manu. Un gran motero, aventurero como pocos y mejor persona que conozco hace años. Un tío de esos que con gran corazón y un par de pelotas, se ha metido en cada sitio…

Lo de buen corazón se ve que es cosa de familia. Por qué me lo voy a quedar para mí, pero os digo que muy poca gente hace lo que él el día que llegué a Irún. Además tuve la oportunidad de tener una larga charla con él, y conocí a una persona humilde, de valores férreos a quien le encanta ayudar a la gente.

Juntos estuvieron esperándome junto a Montse, la mujer de Carlos, unas horitas mientras me perdía y me encontraba camino de Irún. Juntos me acompañaron al Faro de Higuer, para allí celebrar la consecución de la ruta con unas cañas y unos pintxos en el popular bar Txori. 

¡¡Me supieron a Gloria!!

De verdad Chicos: Sin Palabras. Ya me entendéis. No me lo merezco.

La Vuelta a Casa


Suele ser duro el emprender camino de vuelta, tras tantos días disfrutando perdido.

Esta vez lo fue porque no me encontraba del todo bien, y tenía que llegar sí o sí.

Tras despedirme de Carlos, tocó mentalizarse en meterse entre pecho y espalda un Irún- Coruña a realizar sin rumbo fijo, pero con curvas de por medio, aunque con bastante autopista de inicio:

Después de 7 días de fanfarria y con el físico a medias, aún me quedaron ganas de hacerme la Collada de Carmona en Cantabria para comerme unos calamares en Puentenansa. Tomarme un refresco + bocata en Cangas del Narcea para a posteriori hacerme el Pozo de las Mujeres Muertas. De ahí un par de puertos más camino de A Fonsagrada- Lugo y Coruña. Total, unos 800km como un señor.

Y hasta aquí llega este repaso de lo que yo conozco de esta ruta y de los Pirineos en general.

Creo que podría hacer 10 Transpirenaicas sin llegar a conocer todo. La extensión es enorme e infinitos los atractivos.

Lo que sí os recomiendo es que si la hacéis, olvidaos de todo y

Disfrutadla A Tope que es de lo que se trata.

Vivid el momento.

Gracias a todas las personas que he conocido y los amigos que me han acompañado en esas dos transpirenaicas y media. Las personas y las experiencias vividas son lo que hace todavía más especial un viaje.

Espero que os haya gustado este último post y todos los anteriores.

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Infinitas Gracias por leerme.

¡¡¡Lo Imposible Tarda Solo un Poco Más!!!! 

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viernes, 3 de diciembre de 2021

Historias de la Transpirenaica: El Lac d´Estaing. En moto por los Pirineos

 

El Lac d´Estaing


El pasado septiembre en una de mis constantes peleas con el Garmin que llevo instalado en la moto, llegué al precioso Lac d´Estaing.

Fue lo típico que llegas a un cruce, el gps trata de meterte por una carretera de la que desconfías y terminas enfrascado en uno de esos pequeños líos que tanto reconfortan.

El caso es que de rebote llegué a este lago atravesando una de esas carreteras estrechas y rotas, con subidas pronunciadas y cambios de rasante que no sabes lo que habrá al final.

De esas que te ponen verraco mientras algo dentro de ti dice…:

“¡¡aventura!!, ¡¡eres malo!! Sí!!!... Bieeeen….!!”

Todo sería perfecto si no fuese tan justo de gasolina en medio de la montaña. Con lo que mi mente en aquellos momentos me decía…:

“ jeeee! Qué bonito…! Me pone un huevo…, pero por Dios que esto lleve a algún sitio, o me quedo aquí tirado sin hablar nada de francés”

Gajes del oficio le llaman… jeje

El lugar al que lleva es uno de esos preciosos lagos de montaña. Sus aguas tranquilas y transparentes que bajan de unas montañas que se ven reflejadas en él.

Vamos, bucólico a más no poder.


Con un área recreativa en la que de vez en cuando para alguna auto caravana y de las que salen rutas de senderismo.

La verdad es que aun no siendo yo mucho del rollo acampar, en aquel momento me hubiese gustado tener la tienda para poder quedarme una noche en silencio disfrutando de la montaña, de los bichitos del lago y de la soledad.

Además había una pequeña edificación a modo de chiringuito veraniego medio abandonado que daba el pego para plantar la tienda bajo algún tejadillo.

…qué lástima…

Poco antes de llegar me encontré en medio de cuatro casas, con un pequeño hostal que no sabía si estaba abierto.

Justo al inicio de la carretera, la pequeña aldea de Estaing que tuve que volver a visitar para deshacer mis pasos camino de los siguientes dos puertos, en una fea tarde que amenazaba lluvia y casi en reserva.

Pero la aventura no había hecho más que comenzar:

Nada más bajar a Estaing (llevaba un buen rato a ritmo de no gastar) comenzó a llover cada vez con más fuerza mientras la moto entraba en reserva.

Así me hice los Cols de Soulor y Aubisque lloviendo a mares, sin ver un pimiento, la carretera hecha una mierda, de mala leche… 


¡¡tela!!

Por si fuera poco, para quien no conozca la zona, ambos puertos están unidos por una carretera estrecha, rota y con unos cortados que quitan el hipo si no te gustan las alturas.

Pues allí me encontré con un rebaño de vacas (Pepe. Había vacas) tan malhumoradas como yo en aquel día de mierda.

“-¡Aparta de ahí… que no tengo el día!” le dije a una a la que le dio por revolverse en el lugar más complicado.

El tiempo y el consumo de gasolina de la moto corrían en mi contra, con lo que me hervía el culo por salir de aquella situación.

Desde el Col d´Aubisque, todo bajada hasta Gourette (que no hay gasolinera) y de ahí a Laruns ya anocheciendo. 


Allí un gasolinero malhumorado me dio con la puerta en las narices, hasta el punto que parecía ofendido cuando vio que no hablaba francés:

-          “¡¡Cagggrrrfurrrrgg!! ¡¡Cagggrrrfurrrrgg!!”

-           “¡¡là l'essence!!”

-          “¡¡vingt-quatre heures!!”

No voy a reproducir lo que barrunté bajo el casco en aquel momento de calentón. 

De verdad que no procede.

Dejé caer la moto pueblo abajo hasta encontrar la famosa gasolinera. El famoso supermercado estaba ya cerrado y tenía el aparcamiento para mí solito.

Al paso que echaba gasolina, me puse a buscar hotel para aquella noche en España, por supuesto, dado que tenía tal cabreo que no me hubiese quedado a dormir en aquel momento en Francia por mucho que me ahorrase 2 horas de camino al día siguiente.

Tal fue el encabronamiento que sin mirar el Gps me lancé como un miura a subir el Portalet totalmente de noche y cerrado de niebla en la cumbre. Pero llevaba gasolina que era lo importante.

Por el camino me encontré a un par de moteros españoles con sendas Harley Davidson que se habían quedado tirados por avería de uno de ellos. Me ofrecí a ayudarlos, pero dijeron que tiraban cuesta abajo hasta el pueblo más cercano.

Al final y después de muchas horas de ruta, llegué reventado a las once de la noche; a un hotel conocido ya camino de Canfranc porque Jaca estaba hasta los topes. Pero entero que era lo Importante.

Espero que os haya gustado esta aventurilla.

¡¡Lo Imposible tarda Sólo un Poco más!!