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viernes, 7 de mayo de 2021

Rutas en moto por Galicia: Conociendo la Garita de Herbeira. La Coruña


Buenas Chic@s!! Como va todo?? Que tal esas vidas??               

Pues aquí seguimos, dándole al teclado para no perder el tiempo. Con varios post en el tintero, casi terminados, y echándole arrestos para sacar un complemento al blog, más directo y visual: Un canal de You Tube casero que anda por las redes desde hace unas pocas semanas, pero todavía sin contenido. 

Realmente no me corre prisa, porque tal y como está mi rodilla, difícilmente me querrían en Andorra por mucho dinero que tuviese.😂😂

Después de esta pequeña broma, me gustaría dedicar este post a l@s compis del último curso de formación que he realizado. En ellos, aparte de formarme para volver al mundo laboral, estoy teniendo la oportunidad de conocer a grandísimas personas. Muchas de ellas han de navegar a la deriva en un mar de severos problemas físicos a los que intentan poner buena cara hasta en los días de marejada. Mientras conviven o malviven con un sistema que en lugar de ayudarles a tapar las “vías de vida”,  pone una trampa tras otra para hacerles caer en la desesperación y el olvido. Para él siempre habrá otros números más importantes.

Raquel. Héctor. Valeria. Víctor. Liz. Isa. Noemí. Pilar. Isa. Marcela. 

Con muy poca gente he conectado tanto, en tan poco tiempo. Os merecéis la mayor  de las suertes.

Conociendo la Garita Herbeira

A Ruta dos Miradoiros (La Ruta de los Miradores) es una de las rutas más cortitas pero  espectaculares que os podéis hacer en Galicia. Consta de unos “escasos “25 km  que discurren entre Cariño y Cedeira  por a Serra da Capelada, con el Faro de Candieira, San Andrés de Teixido y su leyenda o los Acantilados de Herbeira como puntos clave del trayecto. 25km parecen pocos, pero cunden mucho ya que el recorrido está salpicado de pequeños miradores en los que es prácticamente imposible no detenerse aunque sea un par de minutos.   

Hacía dos semanas desde una salida por O Courel que necesitaba como el comer, y en la que decidí dejarme los problemas y el blog en casa. A penas llevé el móvil para compartir una ruta improvisada con un compañero al que apenas conocía de unas líneas de un grupo de wasap. Algo que sin duda echaba de menos, y que no pudo salir mejor: Un día brutal de moto y tertulia.

En esta ocasión intenté repetir la jugada, proclamando por donde pude que el domingo saldría a dar una vuelta, a poder ser en compañía. A un lugar indeterminado hacia el que intentaría salir para variar, temprano.

Viendo la falta de feeback positivo del personal dejé mi mente volar hacia uno de esos preciosos lugares que solemos tener cerca de casa. Aquellos que no solemos valorar porque que según algunos “son para turistas” que llegan a ellos embelesados por una magia que se diluiría al tercer invierno medio duro…. O No, nunca se sabe.

Me puse en marcha bien entrada la mañana para no perder la costumbre, hacia rumbo al Ayuntamiento de Valdoviño guiado por un Gps que menos al norte me quería llevar a cualquier lado. Tenía dos objetivos principales en mente: 

Uno al que hacía años que no visitaba, y otro al que solamente había ido trasportado por las fotos de unos cuantos amigos “locos” que se aventuran a dormir allí de vez en cuando para reafirmar su libertad en camaradería y respeto con el medio. 

 

El Faro de Punta Candieira se encuentra en el Ayuntamiento de Cedeira, Galicia, España. Del centro del pueblo a la punta de la el faro que extrae su nombre hay apenas unos 8km de una sinuosa, estrecha pero bien asfaltada carretera. Tras llegar al Monte Purrido, esta se estrecha aún más y se precipita hacia el faro en una consecución de curvas en herradura como si fuese un Stelvio en miniatura. Para que os hagáis una idea, el desnivel acumulado en el último kilómetro es de unos 150 metros.

 

Resulta Importante recalcar que No es recomendable bajar hasta el faro en nada que no sea una moto o similar, dado que la estrechez de la carretera hace casi imposible que dos vehículos se crucen sin riesgo de que uno de ellos se precipite al mar. Además cuando llegas al faro apenas hay sitio para dar media vuelta.  

 

De hecho, sonoro es el caso de un camionero alemán que atascó su tráiler de 17m en la bajada al faro durante una semana, ya que rompió el eje de transmisión tratando de dar la vuelta.

El Faro fue construido entre 1929 y 1933, aunque no entró en funcionamiento hasta 1954 a causa de los debates administrativos sobre su situación. Estos se zanjaron tras el evitable naufragio del pesquero Río Lagares. Era raro…

 

Es una de esas construcciones que impresiona tanto por su aspecto melancólico como sobre todo por su espectacular enclave y acceso. Llegando a los 9m de altura, la blanca luz de su linterna alcanza una distancia de 21 millas náuticas para avisar a los navegantes de que se acercan a “Os gallos de Candieira”. Unos enormes y afilados farallones donde los percebeiros  se juegan a menudo la vida.

Tuve la inmensa suerte de acercarme hasta allí en un precioso día de primavera que me obsequió con poco viento y los tojos (Toxos en gallego) en floración.

Para quien  no lo conozca, el Toxo es una de las plantas más representativas de Galicia: es una planta arbustiva espinosa que se conoce popularmente como retamo espinoso, espinillo, argoma, toxo o tojo. Es originaria de Europa. No tiene hojas como tal, sino que son espinas que llegan a medir unos 4cm.

A sus flores se les llama Chorimas. Son pequeñas y de  un color amarillo muy llamativo y brotan desde finales de invierno hasta principios de verano según variedades (en Galicia hay 3 variedades y la que veis es la intermedia en altura).

Le encanta la luz y en entornos adecuados crece alto en frondosas matas que  pueden llegar a medir entre 3 y 4 metros de altura.


Sus utilidades principales siempre han sido para hacer de forraje y cama para los animales. Pero su gran poder calorífico lo hace muy apto hacer un fuego rápido para cocinar. De hecho sus brasas dan para hacer un churrasco bien rico jeje.

También es muy popular para hacer bebidas “espirituosas” que tienen como base el famoso aguardiente gallego. Un Buen Licor de Toxo…

Para terminar con la master class  y seguir ruta;  deciros a los más ariscos, secos y geniudos que no os sorprendáis si venís a Galicia y os dicen aquello de:

 “eres un toxo” o… “estás feito un toxo” 

Tras tomarse un poco de tiempo para disfrutar del paisaje y las fotos de rigor, retrocedo unos kilómetros para tomar camino a los Acantilados Vixía de Herbeira. 

 

Sobre San Andrés de Teixido es un famoso lugar de peregrinación sobre el que pesa una leyenda que dice que “vai de morto o que non foi de vivo” (que va de muerto el que no ha ido de vivo) hay de desviarse unos cientos de metros de la carretera principal.

Es una pequeña aldea situada en un enclave espectacular, que cada 8 de Septiembre vive su día grande con la romería; pero en la que es difícil no encontrarse algún turista que merodea por la Iglesia, el Santuario o alguno de sus bares y restaurantes.

En esta ocasión he pasado de largo por haber ya cumplido ya con la leyenda un par de veces, y porque por el camino me encontré con bastante turisteo. Pero prometo volver en otra ocasión con más calma.

La carretera es estrecha, retorcida e invita a la diversión. Pero circular con calma es importante ante la posibilidad de encontronazo con algún caballo, turista despistado o caravana. Vale la pena disfrutar del paisaje y de ese día de sol sin niebla (algo también habitual en la zona)

 

Tras un tramo final de subida, por fin llego a la famosa Garita de Herbeira de la que tantas fotos había visto. Un antiguo punto de vigilancia, cuya construcción data de 1805, y que hoy es un espectacular mirador  en el punto más alto del acantilado. Desde él se divisa el continuo batir de fuertes olas contra las rocas.

 

El lugar es precioso, pero me llevé un pequeñito chasco, ya que lo esperaba más inaccesible. Realmente está muy acondicionado para el turismo con un gran aparcamiento. La garita está situada al borde de los acantilados con mayor cota sobre el nivel de mar de la Europa continental, con 613 metros de altura sobre el nivel del mar. Solo sobrepasados en altura total por los de de Hornelen, Cabo Enniberg y Croaghaun  (como mola Internet jeje)

 

Si miras al mar, las vistas son espectaculares, sobrecogedoras y valen muchísimo la pena. Es un día de poco viento para el lugar en el que estoy, y aun así me cuesta mantener la cámara firme para sacar una foto decente. Son las tres y media y el sol de la primavera pega con fuerza.

Me siento genial, y pienso que solo por esto, la ruta de hoy ha merecido la pena.


Si miras hacia el interior te encontrarás una vista un tanto estropeada por un campo de molinos eólicos que no dejan divisar todo el lateral de la costa.

Sin duda el precio a pagar por un futuro energético que se nos vende como “sostenible”, aunque yo me inclino a pensar que se contaminará tanto o más, pero de otra forma.

Que como siempre los beneficiados van a ser cuatro.

Que al resto nos saldrá bastante caro.

Y que seguro se han quedado en el camino otros tipos de energías limpias más rentables pero menos interesantes para quienes dirigen este cotarro llamando mundo.

Por lo menos en este caso han tenido la deferencia de no sacar la garita y plantarlos a pie de acantilado, no como en los Parques Naturales que se pretenden Cargar con plantaciones como esta. ¿Es esto el colmo de una energía limpia? ¿Cargarse lugares de especial interés ecológico para producirla?

En fin…

 

Tras unos minutos de reflexión un sonido peculiar me despierta del trance:

Eeeh??

“Es una gaita??”

“Aquí??”

Pues sí tíos/as. De repente me encontré a lo lejos un gaitero tocando en el aparcamiento…

Mientras salía de mi estupor, se me ocurrió sacar la cámara y guardar una peculiar escena que quedará en mi mente durante mucho tiempo.


Valieron la pena los minutos que me mantuve en silencio. Escuchando unas notas que se mezclaban con los sonidos de un viento frío del norte, y del que hacen las aspas de los molinos al rozar con él.

Sonidos de tradición y futuro que no podían distorsionar más, pese a la voluntad de aquel hombre. Sin duda, los gallegos somos muy grandes.

 

Me fui de aquel lugar con una extraña mezcla de  sensaciones e intentando centrar mi mente en disfrutar de una ruta de vuelta que alargué algún kilómetro de más.

Necesitaba curvas y buenas sensaciones para volver a casa. Las conseguí por mis carreteras favoritas que os dejo en el enlace de esta ruta. 

La Ruta (Betanzos- Betanzos)

Muchísimas Gracias a Tod@s.

Como siempre, dejadme vuestros comentarios y suscribiros si os ha gustado. Algo que ya han hecho últimamente unos cuantos amig@s. Parece que la familia aumenta!!😂😂

Un Abrazo!!

Lo Imposible Tarda Sólo un Poco Más!!

 Unas Fotillos Más

 

  

domingo, 4 de octubre de 2020

Hoy os propongo Una Ruta en moto por Orense...

Hola! Hola!

Hoy  os traigo un post que tenía escrito sin fecha de publicación. Y aprovechando que el otoño es una época preciosa para rutas de interior, he creído que sería un muy buen momento para subirlo al Blog.

Espero que os guste:

Hola buenas! Hoy voy a hacer una pequeña excepción y os voy a proponer una pequeña hipotética ruta por mi tierra, Galicia.  Más concretamente por la parte oriental de la Provincia de Orense. Ideada a partir de retales de los lugares que van quedando en mi mente cada vez que voy por allí (casi siempre de pasada) porque esta provincia como toda Galicia y el norte en general, da Muchísimo de sí.

-          ¿¿Porqué una excepción??

Confieso estar bastante harto del turismo masificado que está invadiendo desde hace unos años determinadas zonas, incluida Galicia. Lugares que se ven engullidos por la marabunta impertinente, que arrasa por donde pasa, dejando tras de sí suciedad y maltrato.

Por eso cada vez soy más reticente a mostrar Galicia e intento visitar pueblos y paisajes diferentes e igualmente preciosos. De esa forma repartimos el pastel entre todos.

Al final, todo el mundo va a los mismos sitios al mismo tiempo. Y eso no es bueno.

Un Precioso día de Moto.

Un día largo, que a poco que os liéis se convertirá fácilmente en un fin  de semana de curvas, paisajes para recordar y buena comida. Y si no, me lo diréis los que la hagáis:


Cada cual sabe de dónde viene o a dónde va. Por lo que el inicio del viaje lo ponéis vosotr@s.

Yo os propongo comenzar esta ruta en O Barco de Valdeorras. Un lugar del que guardo grandes recuerdos, ya que llegué a vivir allí unos meses, y pude inspeccionar rutas como la que hoy os traigo.

Si quedáis con un poco de tiempo u os alojáis allí, podéis comenzar dándoos un paseo por la orilla del río, o tomándoos un café en su calle de terraceo por excelencia: El Malecón.

Además o Barco, en contra de lo que pueda parecer por su situación, ofrece una oferta en cuanto a ocio y restauración más que aceptable. Hacedme caso…

Desde la parroquia de Viloira (en la salida hacia Puente de  Domingo Flórez) Sale una serpenteante y preciosa carretera, que os llevará montaña arriba entre viñedos.

Estrecha, buen asfalto, y paisajes que no decepcionan, sea cual sea la época del año (especialmente en otoño).

Una vez vencida la subida inicial, la carretera se vuelve un tobogán que bordea la montaña camino de A Veiga con un paisaje que no te dejará indiferente.

A Veiga es un pequeño pueblo de una Comarca de Valdeorras conocida por ser tierra de viñedos y espacios naturales con encanto, que resisten a duras penas el azote de la industria más importante de la zona: La Pizarra.

Allí llegamos por casualidad en 2013, durante aquellas primeras escapadas con la Tiger. Guiados por la curiosidad de quien pretende conocer su tierra. Preguntando a amigos, y rebuscando carreteras en el Google Maps.

Recuerdo haber picado bastante piedra cual pizarrero para conseguir que la jefa se arrancase para aquel fin de semana en moto.

Como viaje en sí resultó ser una chufla; ya que anduvimos mucho con bastante mal tiempo, y vimos muy poco.  (Dicen que “el que mucho abarca, poco aprieta”, y yo pequé de eso: de andar demasiado para ver muy poco).

Pero resultó ser premonitorio en nuestras vidas, ya que descubrimos entre otros Verín, A Gudiña, O Barco de Valdeorras… Lugares en los que a posteriori hemos terminado viviendo temporadas, y disfrutando de grandes momentos.

Llegamos hasta allí atraídos por su embalse y las curvas de sus carreteras en un día horrible de verdad.

La carretera estaba hecha una mierda de rota y resbaladiza.

Comimos un bocata en una aldea triste e invadida por la niebla, y en el tramo que tanto prometía me moría de vértigo.

Para Recordar…


Hace 3 años volví con La Jessy, y aquello apenas había cambiado;  pero lo suficiente como para que mis sensaciones fuesen netamente diferentes:

La carretera no me imponía tanto y el paisaje me parecía Sublime por momentos. Aunque el pueblo y el embalse seguían igual de baldíos en plena sequía. Pero se vislumbraban cambios.

Un alcalde joven y con muchas ganas se ha hecho con las riendas de un pueblo que ahora parece otro:

En su colegio de primaria hay niños. Un pabellón polideportivo cuco. En el antiguo campo de fútbol se ha erguido una residencia de ancianos. Las infraestructuras han mejorado en forma de asfalto nuevo, un poco  de orden, y han llegado las rotondas.

Hasta Calleja ha llevado allí su helicóptero y próximamente saldrá el pueblo en la tele. Y de paso han levantado Curiosidad, que tampoco está demás.

De todo ello y más me ha informado mi amigo Julio. Que no es el alcalde, pero ha nacido allí.   Ama su pueblo con locura y lo conoce muy bien.

Nos contó multitud de anécdotas de su niñez. Destacando sus posibilidades para disfrutar en paz y relax, sobre todo cuando no aprieta el calor (estamos en Orense):

Senderismo, actividades en la naturaleza, pasear…

A Casa das Pedriñas

Es una casa de estilo “Gaudiano” situada en el centro del pueblo.

Su estética es inconfundible; al estilo del famoso arquitecto. Está recubierta de pequeñas piedras, cristales, conchas… Representa un conjunto curioso y pintoresco en aquellos lares.

Fue construida por un escultor y bailarín catalán (Daniel Mancebo), que llegó a A Gudiña en los años 70. Tardó alrededor de 25 años en finalizar su construcción. Su obra.

En mi última visita acompañando a Julio, dormimos en el  Restaurante Pensión Rio Xares y cenamos en el Hotel As Chairas.

Desde su terraza con vistas al embalse situado como el pueblo a 884 metros de altitud, observamos el anochecer y el llegar de las primeras estrellas entre risas junto al resto del pequeño grupo con el que compartí un fin de semana para recordar.

 

Si te apetece una experiencia diferente, otro de los atractivos de esta zona es que su orografía se eleva bastante y no se aprecian apenas polución o contaminación lumínica. Por lo que es un lugar estupendo para ver las estrellas en una noche despejada. 

De hecho se está ultimando la construcción de un observatorio situado a unos 1700m de altitud. En los montes de Corzos y Valdín. Aunque ya os digo que llegar allí, ni es fácil por los accesos, ni está garantizado ver nada.

Ahí lo dejo… jeje

Seguimos Ruta:

Entre las múltiples opciones posibles, os ofrezco ir desde A Veiga al encuentro de la OU-533 que va desde A Gudiña a A Rúa de Valdeorras.

A media bajada, a la izquierda, hay un precioso mirador al Santuario Das Hermidas (lugar que bien merece una visita)

Antes de llegar a Petín tomad el desvío a la izquierda que os llevará a Larouco (famoso por sus embutidos) en la OU-636. Una Espectacular y recién asfaltada carretera  que va a Puebla de Trives y los inicios de Os Cañóns do Sil.

Curvas… y curvas entre la montaña y el río. Tramos frondosos y sombríos invadidos por las heladas y el verdín en invierno, dan paso al disfrute más absoluto del paisaje  desde mitad de la primavera hasta casi el final del otoño.

En aquella ruta con Julio, desde Puebla nos fuimos a comer junto con unos amigos, a Casa González en Chandrexa de Queixa. Lugar conocido por su embalse, sus paisajes de Galicia profunda, y por ostentar los records de temperaturas más bajas del invierno gallego.

Aún así es un lugar estupendo para perderse en moto o haciendo senderismo.

En cuanto a Casa González, si os gustan el trato de restaurante familiar y la comida casera en abundancia, es vuestro sitio:

Realmente toda la comida está buenísima, pero de lo que yo pude probar aquel día, me enamoraron La Fabada, el Cordero, el Bacalao y un Flan Casero de considerables dimensiones. Está hecho en una olla al baño maría, al estilo tradicional.

Pero las opciones son múltiples y varían según la temporada.

Lo que no varía es el trato de Cristina y sus chicos y la dificultad de acoplar la barriga a la moto, si decidís continuar camino. Que si os coméis todo lo que os pondrán, os lo pensaréis Seguro jeje

Lo normal yendo dirección Coruña hubiese sido ir a Castro Caldelas (con su castillo, otro bonito punto de parada) por Fitorio, y de ahí, la Clásica y  Preciosa Doade- Monforte de Lemos con sus miradores al río Sil y sus bodegas.

Pero yo os doy la opción de bajar a Quiroga por San Juan do Río y sus miradores:

-Mirador de San Juan do Río.

-Mirador do Alto da Moa. 

-Mirador da Pómez.

Sin duda una carretera igual de divertida pero, pese a estar cerca entre sí, con paisajes diferentes a los que os podéis encontrar en Doade:

Más agrestes y menos concurridos.

Espectacular a su manera.

Ideal para pasar un buen rato en soledad.

Si después de todo esto seguís con tiempo y ganas de perderos, os recomiendo seguir hacia el Norte Por O Courel, Pidedrafita, Navia de Suarna… o bien, antes de llegar a Piedrafita, tomar la LU-633, siguiendo el Camino de Santiago hacia Samos.

Mi tierra Es Preciosa.

 

Para terminar, os dejo una de las bonitas Leyendas de A Veiga:

 

“No interior desta cova habita unha Fermosísima Moura. Ó rompelo día a Moura abandona o seu recanto de pedra para saír a sentarse á beira do río. Alí peitea os seus longos cabelos dourados cun peite de ouro. Mentras espera achegarse ás mozas de Corzos que gardan o seu gando.

No momento que pasan ó seu carón, a Moura deixa caer o seu peite.

Se a moza se para a recoller o peite, a Moura premia a súa bondade cunhas moedas de ouro.

Se a moza  segue o seu camiño e non se detén, a Moura castiga o desdén da doncela convertíndoa nunha pedra máis das moitas que hay no lugar”

“Non queremos facer fuxir ás Mouras”


Muchísimas Gracias!!

Nos vemos en el siguiente!!!

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Algunas fotillos más: